Catalogna, la cura Rajoy minaccia di uccidere il malato via @micccina

Catalogna, la cura Rajoy minaccia di uccidere il malato

 

El primer ministro español Rajoy, ha inventado un nuevo sistema para obtener la mayoría en las asambleas representativas que se muestren excesivamente refractarias a aceptar el verbo gubernamental. Es un método simple y efectivo que consiste en encarcelar o enviar al exilio, a un número suficiente de diputados de la parte contraria, de tal manera de que sus miembros caigan por debajo del cincuenta por ciento. El genial político, está aplicando dicho método en Cataluña, donde el frente independiente, formado por Junts per Catalunya, Esquerra Republicana y la CUP ,ha obtenido 70 diputados de los 135 disponibles, en las últimas elecciones regionales. Debido a la represión actualmente en curso, el frente independentista debe renunciar a ocho asientos dado que tres diputados están en la cárcel y cinco en el exilio. Resultado, una reducción del número de diputados independentistas de 70 a 62 ;por debajo de la mayoría requerida, que son 68 de 135.

La democracia representativa, auténtico fetiche del mundo occidental en esta particular fase histórica, está por lo tanto muy distorsionada y es imposible que pueda funcionar. Existe el riesgo, además, de que debido al hiper activismo de un poder judicial que todavía siente la llamada del franquismo, el Gobierno de Cataluña vaya a parar en manos de la líder derechista de la formación neoliberal y autoritaria, Ciudadanos, que representa a una clara minoría de la sociedad catalana. Sin embargo, nadie dice nada. La Unión Europea, a pesar de la manifestación masiva celebrada en Bruselas el 7 de diciembre, la más grande jamás celebrada en Bélgica, a la que tuve el honor de participar y tomar la palabra, insiste en su omertá. Los gobiernos de los estados que la forman, listos para aullar como lobos siempre que, bajo otros cielos se toman medidas liberticidas, también callan. Una auténtica obra maestra de hipocresía, y lo uso a modo de ejemplo, se visualizó en la declaración aprobada por Alfano dos días después de la consulta del 8 de octubre, que acabó reafirmando una incondicional e injustificada confianza en el gobierno español.

Este gobierno ha sido culpable de graves violaciones de fundamentales normas europeas, contenidas en el Convenio Europeo de Derechos Humanos y Libertades Fundamentales de 1950, persiguiendo con porras y cárcel, un movimiento de masas bien arraigado en la sociedad catalana, que quería expresar pacíficamente su sacrosanto derecho a la autodeterminación. El comportamiento de la policía y los jueces españoles que se han prestado a apoyar el diseño neofranquista de Rajoy, ha violado de hecho, varios derechos fundamentales, incluidos los relativos a la libertad de expresión, de pensamiento y de asamblea, y la misma integridad física (al menos ochocientos heridos) de personas atacadas según lo documentado en una queja internacional firmada por más de quinientos abogados. La magistratura, sigue prestándose al diseño represivo al negar la libertad provisional al diputado Oriol Junqueras, que podría postularse a la presidencia de Cataluña.

La realidad está ahí bajo los ojos de quien quiera verla. Los partidos de la independencia le piden al gobierno español un diálogo que este último rechaza. Sin embargo, el marco constitucional que surgió de los Acuerdos Moncada de 1978, demuestra ser cada vez más mohoso e inadecuado. Si se quiere salvaguardar la unidad nacional de España, el único camino es el de un auténtico proceso constitutivo que parta de una nueva definición de las garantías necesarias para la convivencia. De lo contrario, no habrá alternativa a la secesión de Cataluña y otras regiones, empezando por el País Vasco. El juego malabar con el que Rajoy intenta salvaguardar sus poltronas y desviar la atención de las acusaciones de corrupción y los fracasos manifiestos de sus políticas neoliberales, probablemente le darán resultado, pero no sin graves riesgos para la paz y la democracia en un país vital para Europa.

Es pues más que evidente, que la cura de Rajoy amenaza con matar al paciente. Y la enfermedad podría extenderse desde Cataluña y España a toda Europa. Tenemos pues, todos los motivos para exigir con fuerza la liberación inmediata de los presos políticos catalanes para permitir que las instituciones democráticas, actualmente bajo ataque, funcionen correctamente.

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Micccina
Bon dia! Us envio la traducció que he fet de l article de Fabio Marcelli ,magistrat, periodista i dirigent de l Asociación de Magistrados Democráticos, que va publicar ahir al diari “Il Fatto Quotidiano”. Espero que en pogueu fer difusió!
Salutacions,

Traduït per @Micccina VeusxCAT|Magazine

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